MI LACTANCIA FRUSTRADA ES UNA HERIDA QUE TODAVÍA DUELE
- NACIMIENTOS MÚLTIPLES URUGUAY
- 13 may 2025
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Madre primeriza con mellis de 36 semanas.
No tenían fuerza para prenderse a la teta.
Mi pezón es plano y solo sale con estimulación… con todo el stress de una cesárea complicada, un posparto con 2 bebes parecía que costa más.
El médico me dijo: “Vamos a darles complemento, porque no vas a dar abasto con dos”.
Eso me marcó la vida.
Accedí, por desinformación. Había leído mucho, pero nada te prepara para ese momento.
3 meses:
Uno de los bebés empezó con confusión tetina-pezón.
Lloraba, no quería saber de la teta, solo aceptaba la mema.
Estuve un mes dudando hasta que por fin contacté a una asesora.
Ese día, la bebé se prendió (parecía broma luego de días sin querer nada con la teta).
Al finalizar me dijo: “Tenés que priorizar el contacto con ella”.
“¿Cómo? ¿Y el otro bebe?”
No me podía dividir así... dejar de lado a uno. Ambos me necesitaban. No supe hacerlo.
Logré que tomara teta, pero lo hacía muy espaciado. La mayor parte de las veces era una lucha, se negaba lloraba y recurríamos a la mema para alimentarla.
Destetó a los 5 meses. Me partió el alma.
Y eso condicionó toda mi lactancia con el hermano.
Estaba tan mal… sentía tristeza, rechazo, culpa. No entendía cómo algo tan “natural” no funcionaba.
A veces me olvidaba completamente que debía darle teta al varón. Me salteaba tomas sustituyéndolas con complemento.
No me nacía y no me daba cuenta.
Otras veces, directamente prefería darle mema. Tenía miedo que él también me rechazara la teta.
Él destetó a los 6 meses.
Lo tragicómico fue que sí tenía suficiente leche para ambos, logré hacer banco para darles memas de mi propia leche aún luego del destete.
La expectativa vs realidad de mi lactancia es una herida que todavía no logré sanar.
Espero no ser la única.
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